Viviendas industrializadas, motor de cambio en Real Estate

Las viviendas industrializadas son el futuro de la construcción. Sin embargo, como modelo de vivienda, no es algo realmente nuevo. En países como Suecia, Finlandia, Reino Unido o Alemania se llevan haciendo este tipo de construcciones desde los años 70. En lo que respecta a España, aunque todavía se encuentra en un punto de desarrollo incipiente, se contempla como uno de los motores de cambio en el Real Estate. Y esto no solo abarca a la producción de vivienda nueva. También incluye ámbitos de regeneración y rehabilitación urbana.

Qué son las viviendas industrializadas y en qué se diferencian de otros sistemas de construcción

Antes de pasar a enumerar sus beneficios, conviene detenerse sobre algunas preguntas esenciales: ¿De qué hablamos cuando hablamos de viviendas industrializadas? ¿Cuáles son las principales diferencias con las prefabricadas o con los modelos tradicionales de construcción? La vivienda industrializada está a medio camino entre las otras dos. Para construirla, se divide el inmueble en módulos que se fabrican en una nave industrial y que, una vez fabricados y trasladados al terreno –previamente acondicionado y cimentado– , se ensamblan como si se tratara de un juego de Lego.

 

Este sistema de construcción recoge al mismo tiempo las mejores cualidades de las viviendas prefabricadas y de las tradicionales. Por un lado, se logra evitar algunos de los errores derivados de la construcción tradicional: personal menos cualificado en obra y, por tanto, acabados menos pulidos, inclemencias del tiempo que pueden retrasar los plazos en la entrega de llaves o presupuestos finales mucho más disparados que los iniciales. Por otro lado, las industrializadas permiten un abanico más amplio de diseño y acabados que las viviendas prefabricadas, eliminado limitaciones de tamaño.

Ventajas de las viviendas industrializadas: ahorro de tiempo y eficiencia energética

A excepción de los rascacielos y las grandes obras de ingeniería, hablando en términos de automatización y dependencia de mano de obra intensiva, el sector de la construcción es uno de los que menos ha avanzado durante los últimos siglos. Las consecuencias resultan evidentes: calidades muy desiguales y una limitada eficiencia energética y medioambiental.

El sistema de fabricación de viviendas industrializadas, al transformar un proceso secuencial de construcción en uno simultáneo, goza de múltiples ventajas. Emplea la mitad del tiempo que la construcción tradicional, mejora los acabados al disponer de mano de obra especializada y evita los sobrecostos habituales. Además, ofrece una eficiencia energética incomparable.

Sostenibilidad y reducción de emisiones

Las viviendas offsite son sostenibles una vez colocadas, pero también lo son durante su construcción. Durante el proceso se reducen al mínimo los residuos generados. Según eI Informe “Vivienda Industrializada Sostenible” las viviendas offsite suponen la reducción del 60% de emisiones de C02 en la construcción y del 30% en su uso. También permiten disminuir el consumo de agua durante su fabricación y mantenimiento, así como un alto porcentaje de reciclaje y reutilización de sus materiales. No en vano, el estándar de ‘casa pasiva’ –aquella que apenas consume energía–, es hacia donde deben dirigirse los esfuerzos para una descarbonización total.

 

Presente y futuro de la vivienda industrializada en España

Hay quien cuando habla de vivienda industrializada, asegura hablar de la vivienda del futuro. Y si nos fijamos en el mercado, es cierto que cada vez son más las promotoras inmobiliarias que apuestan por este modelo.

Más de medio millar de empresas españolas se dedican ya al sector de la construcción industrializada y modular, a través de la fabricación de componentes, la edificación y su comercialización. Si vemos cómo el sector aplaude las ventajas de un sistema, que incluso se contempla para las promociones en altura, todo parece apuntar a que seguirá creciendo.

Aunque todavía es pronto para asegurar si en un futuro las viviendas offsite sustituirán del todo a las tradicionales, el sector coincide en reconocer sus beneficios: más calidad en la mitad de tiempo, mayor control de los costes para el promotor y responsabilidad ambiental acorde con nuestro tiempo.

 

El análisis Synesi: anticipando la especialización

Como consecuencia del desarrollo del sector, cabe esperar que surja la especialización. Es decir, que haya empresas que se centren en la construcción industrial de cubiertas y terrazas, mientras que otras lo hagan en tabiquería interna o cerramientos, por ejemplo.

En relación con el punto anterior, sería recomendable que en esta etapa se definieran estándares en la industria. Así, aunque las empresas se especialicen en diferentes partes del inmueble, todos los desarrollos serían absolutamente compatibles. Es el momento ideal para desarrollar dichos estándares: estamos en los primeros pasos de esta evolución en la manera de construir. Que diferentes fabricantes puedan instalar sus componentes en una misma vivienda potenciará las ventajas de las viviendas industrializadas.

Cabría incluso pensar que, en el futuro, la filosofía just in time que tanto ha hecho por la industria del motor, podría aplicarse a este modelo de construcción. Supondría un importante abaratamiento de los costes.

 

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